¿Qué hemos aprendido después de la pandemia?

libro blanco

¿Que hemos aprendido después de una pandemia?
Bueno… muchos dirán que hemos sacado lo mejor que la solidaridad ha salido en masa de cada individuo, ayudando al prójimo, al vecino mayor que no podía salir a hacer la compra por ser persona de riesgo por ejemplo, la sensibilidad a flor de piel, el sonido de una ambulancia que paraba en tu calle te hacía asomarte a la ventana, al balcón eso que era la puerta del exterior entre miedo y lástima, temor y preocupación. Las calles vacías te hacían sentir como un invasor del asfalto, un elemento mal colocado en ese momento, en ese sitio, en esa ciudad.
Pero como todo en esta vida, poco a poco se iba pasando, la pandemia poco a poco iba retrocediendo que no exterminada, pero si agazapada. Como siempre en la Historia del humano se celebra la victoria antes del resultado, vender la piel del oso antes de ser cazado, perder el respeto al enemigo, mientras este sigue al acecho.
Pues bien, creo que no se ha aprendido nada absolutamente nada, seguimos siendo esa especie egoísta, con su Santo de San Para Mi puro egoísmo pura individualidad, ya se olvida el miedo y se sale a tropel sin mirar, sin respetar, esas terrazas del 50% a más de un 100x 100, sin respetar absolutamente una distancia mínima, unas mínimas reglas .
¿Tan necesario es ir a las playas?, ¿tan necesario es hacer botellones multitudinarios?, ¿tan necesario es saltarse reglas mínimas como usar una mascarilla? Pues si entonces no hemos aprendido nada somos unos egoístas, no hemos aprendido nada ni tan siquiera el poder aprovechar esta oportunidad de rehacernos como colectividad. Nos importa todo un carajo, mientras no nos afecte, sabiendo que habrá alguna institución que intentará sanarnos, exigiendo soluciones porque somos así, exigir y no agradecer, en fin.
nos creemos tan superiores, que la propia naturaleza nos ha regalado muestras de como sería todo con un poco más de pensar en ella, pues ni por esas, al contrario hemos y seguimos, llenando los mares de mascarillas, echando virus al agua, deshechos que utilizamos para protegernos los tiramos sin miramiento al mar.
Bolsas de plástico por la ciudad como si fueran hojas de árboles, tiradas en el suelo y de vez en cuando intentando levantar el vuelo. No tenemos remedio .
NO HEMOS APRENDIDO NADA.
Javier (el Barbaazul)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s