Fustración + rabia + odio = Cóctel explosivo

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El ser humano es frágil por naturaleza , tan solo ha podido lograr dominar la naturaleza en grupo, aportando cada uno sus destrezas, protegiendo y defendiendo una suma conmutativa, formando clanes de pequeños individuos, así hasta empezar a sumarse más individuos ya fuera de clanes sometidos con el afán de encontrar distintos seres para aparearse.
Pero si el grupo lo era/es todo para ser fuerte frente a lo desconocido, también lo era/es todo para destruir el individuo. El individuo frente al grupo debe tener siempre una fachada en la que debe ser duro, no mostrar debidilidad alguna, (para no tener puntos débiles frente a los demás) pero ojo…hay otros individuos dentro del grupo que parece ser que por la diosa fortuna o por otras artes han llegado a tener una cierta posición más alta, un escalón por encima de ti, el que te puede mandar, el que te puede decir algo y no puedes replicar. Más y más cosas que hacen que el otro individuo de inferior rango calle y de media vuelta, con puños cerrados, ojos inyectados en líquido rojo y salino has de darte la vuelta por las cargas que contraemos. Esos individuos “superiores” se hacen aun más fuertes, lo que era una asociación para la ayuda del grupo pasa a ser una pequeña o no tan pequeña tiranía para su propio beneficio, es lo que se dice sobresalir por encima de los demás sin mirar el daño hacia otro individuo.
Pero hora me centrar en ese individuo que no ha sido tocado por el dedo divino de la suerte. Ese individuo que día tras día ve como aumenta su frustración principalmente en lo relacionado con lo laboral, donde muchos que tienen un mínimo de poder, de seleccionar, de elegir, de (en muchos casos mal) mandar liberan sus tensiones sobre sus individuos subordinados, estos a su vez al no poder hacer más que callar su frustración se ve alimentada día tras día. Esa frustración va dando de comer a esa rabia que en muchos casos está contenida, canalizada en deporte donde liberamos endorfinas y violencia extrema corriendo (runner para los de ahora, jogging par los de antes) sin fijarse en su alrededor, sudando, pero sobre todo imaginando algo que todo alguna vez hemos imaginado…devolver a esa persona su misma mala baba. Pero incluso y lo más habitual es la vuelta a casa con frustración, más odio más rabia y coger el coche. Eso es otro nivel, nivel supremo, os digo: gritos a todos, claxon a lo loco, como si fuera una banda sonora post-laboral todos contra todos, todos soltando su rabia y odio sobre el otro.
Esto cada vez es más y más habitual tanto como que ya no le prestamos atención a esos gestos. Pero ya se ha tratado en muchas películas, un día de furia, por ejemplo, la naranja mecánica, y me atrevería decir Joker.
En fin… venga que el futuro ya está aquí, que no nos pase na de na.

Javi el Barbaazul

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