El rugir de la Tierra

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La Naturaleza no sabe hablar nuestro idioma, por ello va mandando mensajes de desgarrador dolor a esos seres que una vez les brindo su piel para que pudieran vivir, con ricos recursos que ha estado ofreciendo hasta casi llevarlos a su fin, los llamados civilizados.
Las tribus nativas de Norteamérica en particular tenían ritos de agradecimiento hacia la naturaleza, la cuidaban, la respetaban.
Los druidas estaban en comunión con los bosques y así podemos seguir poniendo ejemplos, de esos salvajes incivilizados hasta que se llegó a ser civilizado.
¿Hasta cuándo maltratar el planeta? Fácil respuesta, hasta que no haya remedio, hasta que veamos como poco a poco se va destruyendo el planeta. Eso sí, se crearán miles de comisiones investigadoras, donde se perderán en teorías, discusiones y exigirán mas financiación para estudiar lo evidente. Grandes fórum de charlas y conferencias. Pero que tendrán un resultado entre escaso y nulo. Hoy en día solo hay un dios y es el dios del dinero y la manipulación. Así grandes países contaminantes mientras les vaya bien su economía seguirán a su trantran… y de paso cada catástrofe que sufran será un negocio, donde se moverá el dinero para subsanar los daños, tiritas ante un desangramiento.
Algunas películas van mostrando lo que puede pasar por no decir lo que pasará, libros te narran el dolor, pero en que más da… es como saber que tarde o temprano moriremos, seba asumiendo ese mal como un ciclo más del humano civilizado.
El problema es que se está buscando nuevos planetas para poder saquear y destruir, vale de acuerdo, no quiero ser fatalista, para no cuidar.
Y es que si algo es seguro es lo siguiente: El hombre tropieza dos veces en la misma piedra, o como otro dicho: Tú te crees que todo el monte es orégano. No conocemos la magnitud del grito de dolor de la tierra, pero tampoco quieren poder poner freno.
Cada inundación un parche no una solución.
Cada incendio una desolación no una solución.
Cada vertido al mar una desolación.
Cada tala una desertización.
Pero chicos no os pongáis tristes, hemos dado nuevos nombres a las inclemencias meteorológicas, Dana, centellada, no me digáis que no es sacar provecho y además les ponemos nombre como si fueran nuestros bebes, Ah! No espera! Que son nuestros bebes, que los hemos creado entre todos .
En fin os dejo voy a ver, si puedo ver algo con que curarme mis remordimientos, algún donativo o así.

Javi
El Barbaazul

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