Amplía tu percepción de la vida

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Comienza un nuevo año, una nueva década, bueno, según se mire…hablo en términos gregorianos, que es el calendario que se ha acabado imponiendo en nuestra era y área donde vivimos. Al menos, donde vivo yo. De cualquier forma, parece que una nueva etapa se nos brinda delante de nosotros. Como nos contaba Javi Barbaazul en su post, nuevas ilusiones, promesas y sueños a ser cumplidos próximamente. Es tiempo de asumir retos que nos hagan sentir mejor con nosotros mismos. De cualquier índole: de salud, de ahorrar para conseguir algo que anhelamos desde hace demasiado tiempo; ya sea material o hacer ese viaje pendiente; de objetivos personales, laborales, sentimentales, mentales…. Sea como sea, nos ilusionamos con alcanzar esas metas que realmente pensamos que son alcanzables.

Únicamente, requieren de nuestra constancia y tenacidad para mantenernos firmes en ese transcurso del tiempo que nos fijemos para lograrlos. Ya se ha comentado varías veces en este blog, que uno de los grandes enemigos de nuestra sociedad es el estrés, el ansia, la falta de paciencia, las prisas, el siempre ir apurados, llamarlo como queráis, ya sabéis perfectamente a que me refiero. “La cultura de la inmediatez”. Y por mucho que nos topemos que la realidad es otra, nos volvemos a tropezar con ella. Sin darnos cuenta, por inercia, nos encontramos de nuevo (como se dice vulgarmente) con el pito en el culo.

Creerme que llevo mucho tiempo recapacitando y observándome en estas situaciones. Y aunque pienso que le voy ganando terreno, es de muy a poco.

Hago esta referencia a la impaciencia, porque creo que es justo lo que nos impide cumplir con nuestros objetivos. Normalmente, nos damos un plazo generoso, ya que en anteriores ocasiones hemos fallado en eso, y no queremos volver a caer en el mismo error. Pero, ¿qué ocurre en ese espacio de tiempo?, ¿no será qué, al ponernos un plazo más que aceptable, nos relajamos y perdemos interés por el cometido?

Quizás, nos vayamos al otro extremo hasta tal punto, que ya no recordemos lo importante que es para nosotros superar esa meta que nos hará sentirnos mejor.

Durante estos últimos años, también me he dado cuenta que cuantos menos “expertos en el tema” nos asesoren, mejor. Me refiero a que también solemos enmarañarnos y distraernos en buscar la fórmula perfecta, en el gurú o enseñanza perfecta. Cuando lo que verdaderamente necesitamos, es hacer valer nuestra voluntad. Cuantas horas y horas acumuladas de adquirir conocimientos teóricos y que poca práctica consciente al respecto…

intuicion

Desde este espacio de Medita, os propongo dejar de una vez por todas esa visión caduca y trasnochada de aprender y crecer que hemos llevado hasta la fecha. Para romper de una vez por todas con los moldes establecidos y forjar de una manera sólida nuestro presente-futuro realmente con nuestros recursos infinitos e inigualables. Ampliando nuestra percepción de la vida, no prolongando la de otros. Sin prisas, a nuestro ritmo, pero con convicción y sin derrochar ni una gota de nuestra energía vital que a nadie más pertenece. Y como no, con toda la mejor intención que podamos sentir, en pro de un mundo mejor.

Con mis mejores deseos para todos.

Sé tú mismo, los demás puestos están ocupados.

Oscar Wilde

 

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