Compartir mejor que competir

Desde hace ya mucho tiempo, uno de mis lemas favoritos es precisamente  “MEJOR COMPARTIR QUE COMPETIR”.

Cuando se habla de este tema, habitualmente se enfoca a la hora de pugnar u optar por algún objetivo común con alguien. Ya sea en el ámbito de la sociedad que nos toque: política, relaciones laborales, deportes, relaciones afectivas, etc. Y casi siempre se piensa en cosas físicas. Sabemos que nuestra actual convivencia no ayuda sino más bien promueve este tipo de confrontaciones con ánimo de quien maneja los hilos saque un sustancial beneficio que se remonta a los inicios de esta civilización y quien sabe si las anteriores.

En esta ocasión, yo quisiera ir más allá. A un terreno más cercano y que nos afecta en muchas de las decisiones que tomamos a cada momento.

A priori, el competir de una manera legal y sana, sin menospreciar a otras personas que estén en tu situación con la oportunidad de lograr algo al nivel que sea, no debería ser un problema. Cada uno trata de hacerlo lo mejor posible y según su punto de vista.

El conflicto surge, cuando uno percibe o siente que esa disputa no es del todo equitativa. Da igual que la otra persona sea tu amiga o te caiga más o menos bien, detectas que hay tratos de favor por un tercero o inclusive por la otra persona, y eso te indigna.

Aparecen las dichosas comparativas, hipótesis mentales de todo tipo que muchas de ellas nunca podremos confirmar, además son reforzadas al comenzar la queja y la critica ya sea comentándolas con alguien o en nuestra cabeza; normalmente van unidas de la mano; esto nos genera un malestar tormentoso, que nos puede durar muchos y muchos días. Por si fuera poco, esa situación aunque ya haga tiempo que haya pasado la hemos registrado en nuestra memoria y aparece al menor síntoma que nos recuerde a lo ya vivido.

Es obvio que quien se sienta identificado con estas situaciones también pensará que este hábito bien arraigado en muchos de nosotros es de difícil solución.

Desde aquí me atrevo a plantear varias actitudes que poco a poco pueden hacer que mejoremos esta conducta que a nadie satisface.

En primer lugar, quisiera aclarar que al compartir estos consejos en este post, soy consciente que a quién va dirigido en primer lugar es a mi persona. O sea, que me tengo que aplicar el cuento.

Cuando nos encontremos en alguna situación que nos obligue a competir sea de la índole que sea; Este aspecto me parece muy importante, a veces tendemos a restar importancia a situaciones menores, pero éstas van incrementando nuestra forma de actuar, y aumenta la inercia de reacción; no bajemos la guardia y mantengamos serenidad y sentido común.

Por ejemplo en:

-Disputas verbales.

-Ser el primero en pasar por algún lugar.

-Ser el primero en saludar.

-Comentarios que nos pueden ofender.

-No ser correspondido como creemos que nos merecemos.

-Que no cuenten con nosotros para algo que vemos claramente que encajamos.

La lista sería interminable, seguro que cada uno de nosotros tenemos una aunque parecida muy ceñida a nuestra forma de ser y nuestras circunstancias.

Según mi auto-observación y la de mi entorno, las siguientes actuaciones ante las diversas situaciones similares a las expuestas, deberían mejorar la gestión emocional que conllevan.

Ante todo, deberíamos tener una visión más global de las cosas. No todo gira entorno a nosotros, a veces sí somos el foco de atención, pero muchísimas veces no. Observar con amplitud de miras y tratar de comprender el funcionamiento de las cosas en su conjunto, sin duda nos ayudará a una mayor comprensión.

Tratemos las competencias como un juego. Un juego donde todos sus integrantes participan, tienen sus motivos para actuar como lo hacen y que la finalidad no es ganar sino compartir experiencia y desarrollar cualidades de empatía con los demás. La llamada derrota es una invención de quien crea la competición.

Según mi experiencia, en cuanto a mis aspiraciones a conseguir algún objetivo, he obtenido mejores resultados compartiendo que compitiendo.

En ocasiones puede parecer que vas en el camino equivocado, que pierdes la oportunidad, que te estancas, pero ten por seguro que en la gran mayoría de las veces cuando actúas así tu recompensa puede tardar más pero también es más auténtica y satisfactoria.

También, si lo pensamos con detenimiento, muchas de las trifulcas donde nos vemos envueltos no nos llevan a ningún lugar saludable, son simples bagatelas y aún peor, son efímeras, salvo que las afrontemos erróneamente y de manera individual, que te dejarán una huella muy latente en tu ser.

El sentimiento de inferioridad también es un gran escollo, siempre es ficticio y nos llega desde el exterior, porque si nos auto-observamos, contemplamos nuestra grandeza y que todos somos únicos e iguales a la vez. Es un error muy común compararnos con los demás, cuando cada uno tiene su historia y sus vicisitudes y la vida está llena de pequeños detalles que se nos escapan, precisamente por prestar atención a competir banalmente y haber perdido el sentimiento de diplomacia que seguro puede contagiar a tu contrincante fantasma.

Por último, no quisiera dejar de comentar la insana costumbre que tenemos de forzar las situaciones. Pienso sinceramente que deberíamos confiar más en la vida, ser más consecuentes con nuestros actos y aceptar las consecuencias, siempre con sentido crítico muy  presente. Dejarse llevar con atención a como transcurren los acontecimientos sin que nos pueda el ansia, en muchas ocasiones nos aportará más recompensas y gratificaciones de las que en un principio teníamos en mente. No esperemos a que se de la situación ideal, actuemos desde YA.

Seguro que hay muchas más estrategias que nos vendrían muy bien. Si te apetece, compártelas con tus comentarios.

 

Bendecido sea el que no espera nada porque nunca será decepcionado.-Benjamin Franklin.

Un comentario

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s